Si no quereis leerlo todo que es lo mas seguro leer lo que esta en negrita jaja Pues si como váis a leer a continuación nuestra Patricia es la única famosa que asisitió que cumplió con su deber y vaya deber, como no demostró lo grande que es...
Cantidades ingentes de perritos calientes cada 100 metros cuadrados, litros y más litros de cerveza, centenares de personas esperando para hacer acopio… y el mayor carnaval de las vanidades. No había bávaros ni se hablaba alemán, salvo excepciones. Se trataba de un Oktoberfest pero a la española. Incluidas las formas y la moderación.
Después de nueve meses de ruidos y polvo, los vecinos y comerciantes de la calle Jorge Juan, en plena milla de oro madrileña, presumieron el jueves por la noche de vía urbana, por cursi que suene. Una celebración al cuadrado para congratularse por los más de dos millones de euros de inversión, que han importado a la zona unos 38 árboles nuevos y un renovado aire chic, y celebrar el aniversario de la revista GQ, que cumplía quince años en el mercado patrio gracias a la labor en parte de su director, Javier Angulo. Así que, Jorge Juan se vistió de largo e invitó a pasear por sus aceras a unos cuantos personajes famosos y a muchos otros anónimos para la generalidad.
El photocall era el ágora de la fiesta. El kilómetro cero del barrio de Salamanca a partir de ahora, situado estratégicamente en la intersección entre la calle Claudio Coello y la de Jorge Juan. Los curiosos hablaban de lo que han sufrido con tanta obra y se agolpaban -eso sí, sin pisar la alfombra roja que delimitaba el perímetro de popularidad- para observar a los vanidosos que se dejaban fotografiar. “¿Aquí regalan algo?”, decía algún desorientado oriundo del lugar.
Comienzan a llegar los invitados. Regalo de flashes. Algunos decidieron pasar por photocall y exponerse y otros, en cambio, no lo hicieron. Del primer grupo destaca Patricia Conde, que levantó una gran expectación. Que está encantada con el cuadro de caramelitos que le costó 2.000 euros, que lo tiene colgado en la productora,que todo por una buena causa y que la de esa noche lo era. Encantada con la inauguración de la calle.
Pero Patricia fue, de nuevo, la más solidaria...
Además, subastaron un panel de gran tamaño que representaba un dibujo hecho por los niños en el parque del Retiro con sugus de distintos sabores. El enorme cuadro alcanzó los 2.000 euros en la subasta y fue Patricia Conde quien se rascó el bolsillo y se lo llevó a casa.
La presentadora confesó a Vanitatis que aún no sabía el lugar exacto en que iba a colocar tamaño adorno, pero que iría, seguro, a las instalaciones de Globomedia donde graba su programa. Eso sí, no lo sacará en directo porque asegura que en el programa se cuidan mucho de separar lo personal de lo profesional.
Ser solidaria, dice, es algo que se guarda para ella, para el plano más personal. Aunque en esta ocasión le va a resultar difícil mantenerlo en la sombra, por lo que ocupan cinco mil sugus puestos en mosaico.